El Hércules araña un punto del Helmántico en inferioridad numérica tras la polémica expulsión de Rufete por un supuesto codazo intencionado que le valió la roja directa según el colegiado apenas transcurrido el primer cuarto de hora de juego. El Hércules no se rindió y pese a la inferioridad tuvo ocasiones claras de llevarse el partido aunque la recta final también estuvieron a punto de perder el encuentro. Al final empate, un punto y seguir en puestos de ascenso. Una victoria la próxima jornada ante el Levante en casa haría que este empate se revalorizara mucho más.
El empate final dejó mal sabor de boca. El Salamanca ante 10 y jugando en casa no supo imponerse al cuadro Alicantino, lo cual hubiera al menos alejado las dudas de su juego en lo que llevamos de temporada. El Hércules, vio como en el minuto 14 Rufete era expulsado por primera vez en su historia como jugador profesional. Con uno menos el Hércules fue capaz de llevarse los 3 puntos del Helmántico, el no conseguirlo dejó un mal sabor de boca. Pero visto la trayectoria del Hércules fuera del Rico Pérez, un empate, fuera y con un jugador menos, es un buen resultado.
Cuando el Salamanca estaba realizando un buen juego llegó la expulsión de Rufete pero el Salamanca no supo aprovechar su superioridad numérica y la primera parte termino resultando algo tediosa, llegando al descanso con el marcador reflejando el empate a cero aunque el Hércules tuvo una ocasión clara de gol pero el guardameta del Salamanca tuvo una gran reacción y desbarató la jugada. Ya en la segunda parte el Hércules tuvo dos oportunidades claras por parte de Delibasic y de Cristian, muy clara la del montenegrino que se quedaba sólo ante el guardameta, pero este último fue más listo y le gano la partida.
Sólo en los últimos minutos el Salamanca creo algo de peligro y tenían la ocasión más clara de todo el partido. Los 3 puntos estuvieron en las botas de Linares que sólo con la portería vacía estrelló el balón en el larguero y el Salamanca perdía 2 puntos. El equipo fue despedido con silbidos por parte del público al que el juego de su equipo no convence.