Una internada de Masoud en el área con mucha maestría le bastó al Osasuna para ponerse por delante en la eliminatoria en la segunda parte. El Hércules reaccionó y jugo bien, pero el Reyno de Navarra es un campo muy complicado que ya hacía no ir como favoritos ni a tenerlas todas con nosotros. El Hércules lo intento y tuvo varias ocasiones claras para haber puesto el empate en el marcador y con él conseguir el pase para cuartos pero el tiempo pasaba y el empate no llegó. El Hércules dice adiós a la competición del K.O. orgulloso del papel realizado teniendo en cuenta que no entraba inicialmente en sus objetivos. Ahora es el momento de centrarse en la liga, en el ascenso y más concretamente en el próximo encuentro ante el Rayo Vallecano.
Kiko Femenía y Del Olmo de nuevo fueron de lo mejor durante la primera parte. Con el marcador con el empate a cero el Osasuna quedaba eliminado y esto le valió el reproche de los aficionados que veían como un equipo de segunda podía dejar eliminado a su equipo. Por eso, aunque no hubiera un gran espectáculo, ni el juego del Hércules fuera brillante, era suficiente para que Osasuna estuviera nervioso y no consiguiera hacer frente a un equipo bien ordenado formado de nuevo por los menos habituales.
Pero al principio de la segunda parte el iraní Masoud inciaba un Slalom sorteando defensas blanquiazules y plantándose en la esquina del área chica para desde allí batir a Unai de tiro cruzado. Genialidad personal y pasividad defensiva. Un aunténtico golazo.
Ni Delibasic ni Portillo, que salieron durante la segunda parte para intentar la heroica del pase a cuartos en territorio hostil, consiguieron materializar ninguna jugada en gol ante un Osasuna que se dedicó a perder más tiempo del deseado, llegado hasta tal punto que su propia hinchada se lo reprochó. Portillo se llevó una sonora pitada en su vuelta al Reyno de Navarra.
Por supuesto que la eliminatoria es un cubo de agua fría para muchos aficionados que veían un camino “a priori” cómodo para soñar con una semifinal pero hay que poner de nuevo los pies en el suelo, levantar la cabeza y estar orgullosos de este Hércules que ahora deberá centrarse en su próximo rival en liga y seguir soñando con el ascenso.
¡Macho Hércules!


